martes, 3 de mayo de 2011

Ensayo en torno a mi primer poema erótico

Y sí, lo que van a leer es la versión 1 de lo que más tarde se convirtió en Entre Silencios y que además de estar aquí lo pueden leer en un Agendiario Ciclos de este año…esa versión irá en los próximos días. Me interesa conocer cuál les gusta más…

Entre silencios… v.1

Cuidadosamente nos detuvimos

mientras un frío aire susurraba a tu lado

y el sol nos mantenía a su cuidado

para no ascender aún más y quemarnos.

 

Permíteme sentir tu alma caliente

que el dolor no haga presas a mis venas,

pues ya entre tantas guardadas penas,

mi cuerpo no desea más, que tenerte.

 

Siento tu aliento cerca del mío

y poco a poco, más recorrer quiero

sin que mis lágrimas se vuelvan un río.

 

Besar aquellos delicados labios

nunca ajenos a tus delgados ojos

menos aún de tus consejos sabios.

 

Esta primera versión fue escrita bajo el calor de un beso y la inspiración de una noche iluminada… hace…muchos años y la hice pensándote…sabes quién eres…

lunes, 2 de mayo de 2011

Y siguen los recuerdos…

Al igual que la entrada anterior, esta fue escrita hace varios años, es una descripción muy especial, para los que me conozcan entenderán y aquellos que no, pues espero que se deleiten un poco..si me conoces y no lo entiendes entonces no me conoces del todo…a pesar de que uno nunca termina de conocer al otro, pero esa es otra historia.

Ella

Ella, era tan fina como la seda y tan dulce que era imposible compararla con las demás, su sentido crítico era único en esta bella dama que acarició el alba en cuanto se despertó...su cabello era como bellos hilos que no acababan y solamente topaban con su esbelta cintura.

Sus ojos eran de una sinceridad tan plena que con ellos ya se adivinaba ese enigma de mujer que era tan fascinante ir descubriendo, su modo de caminar hablaba de la seguridad que en ella siempre prevalecía.

Su cuerpo, a pesar de su esbeltez, tenía una bella figura, no era muy alta, ni muy pequeña, pero su espalda y sus nalgas, le daban un poco de forma, para que no se viera como una tabla. De frente, siempre caminaba derechita y sin temores dejando a la imaginación su delgadez, hablando en abdomen y en pecho; en su entrepierna se escondía un misterio el cual nadie conocía más que ella...sus piernas no eran delgadas, al contrario eran curveadas y con forma.

Sus pies, ella los consideraba espantosos, pero para mí eran pequeños y perfectos, con huesitos pequeños, así como toda ella, delgados, con cuidado de no pisar algún mal recuerdo o algo que la torturara y con cuidado de no pasar dos veces por un mismo lugar.

Yo la consideraba una fina obra de arte la cual nunca pude ver en todo su esplendor, mas si alguien osaba tocarla tenía que aguantarse las ganas de seguir, pues era frágil y a pesar de su callada inocencia, su carácter dulce pero firme me impedía seguir conociéndola, ojalá alguna vez ésta mujer encuentre al hombre que la haga feliz, por lo mientras yo me iré esforzando y esperaré el día en que ella me revele sus secretos porque aunque ustedes no lo crean ella conocía todos los míos y yo seguía sin saber nada de su hermosa profundidad o suavidad.

Es una mujer enigmática pero eso es lo que la hace interesante. Es distinta, tan distinta y única que jamás conoceré alguien como ella y eso me parte el corazón porque aquel que llegue a poseerla, le quitará la posibilidad a cualquier hombre de conocer el cielo. Que hermosa era, quisiera que se quedara aquí por siempre, es una lástima que nadie tenga la oportunidad de conocerla así como yo lo hice; ojalá logre volver a verla porque sin ella estoy perdido. Pero sé que debo seguir mi camino...aunque será difícil mantenerla alejada...ojalá al menos me dé una oportunidad, la cual espero irme ganando pues es una chica difícil.

Aunque ella siempre me dijo que sus pechos no existían para mi aunque fueran pequeños eran los más hermosos, pues en ellos se reflejaba un lado de ella jamás proyectado; además eran sedosos y tranquilos incitando a lo más profundo del placer pero sólo si involucrabas todo tu amor lo cual era muy peligroso ya que podrías salir lastimado y ella también saldría lastimada pues no le gustaba que abusaran de su hermosura.

Era perfecta hasta su vagina era la más suave y tenía el apretado justo, ni más, ni menos lo mejor para hacer el amor no para una relación sexual, sino para amar. Al amar se comportaba de un modo sincero, dulce, tierno, suave, inocente y no dejaba que algo se cruzara, buscaba el momento preciso.

El agarrar su suave cuerpo te producía el mejor placer del mundo, era como volver a nacer; para ella, el hombre con el que estaba era único y se sentía protegida cuando este la tocaba, sentía como su suave mano, pasaba por cada centímetro de su cuerpo y así poco a poco recuperaba su seguridad.